jueves, 10 de febrero de 2022

 REGIÓN ORETANA 

EL DISTRITO MONTIZÓN-ORCERA

SITUACIÓN ANGUSTIOSA 

En El Liberal del 25 del 1 de 1931 tenemos otro artículo sobre nuestra tierra o comarca sobre  la problemática  de estas tierras que si se hubiese hecho algo de lo que se pedía en estos artículos otra cosa nos hubiese parado el destino. vayamos al artículo 

         

Mal ha principiado el año para los moradores de las aldeas y cortijadas enclavadas dentro del distrito de Montizón- Orcera. Los fríos y las heladas acompañadas de fuertes nevascos han dejado sentir su rigor el primer día del año. Fríos y heladas que se hacen mucho más sensibles por encontrarse los campesinos mal abrigados y peor alimentados por la falta de jornales. La situación angustiosa no alcanza solamente a los braceros, sino que se hace extensiva a los pequeños  y medianos propietarios. Pues si los jornaleros no encuentran trabajo y por ello carecen de recursos, no se encuentran mejor  defendidos contra la miseria los pequeños y medianos propietarios ya que estos tuvieron que mal vender sus cosechas y hoy se encuentran  sin fruto y sin dinero.

Las órdenes dadas por el gobernador civil para que los trabajadores sean repartidos entre los propietarios que les den trabajo, no rinden los frutos anhelados, pues fuera de unos cuantos grandes capitalistas que puedan hacer frente a la situación sin merma de su crédito los demás no lo pueden hacer sin agravar más y más su penosa situación. Disposición de gran valía para conjurar un conflicto momentáneo; pero que nada consigue cuando la crisis tiene carácter, como ahora, de ser crónica. La cosecha de cereales fue mala en esta comarca, los huertales dejaron escaso rendimiento incapaz para hacer frente con sus frutos a todo el invierno, y para que todo fuera malo, el otoño hizo con su pertinaz sequía mucho daño en los ganados.

 Carentes de recursos y sin cosecha de aceituna, la situación no puede ser más calamitosa, no habiendo más que un recurso para impedir que el hambre haga estragos en los hogares de los sufridos campesinos, y es que el Gobierno emprenda grandes obras públicas donde encuentren trabajo millares de obreros famélicos por falta de trabajo.

Las obras a ejecutar deben ser aquellas que desde luego respondan a un fin nacional, hechas con las debidas garantías de solidez. Intensificadas las obras del pantano del Tranco, las del ferrocarril de Baeza a Albacete ocuparían a centenares de obreros: pero como la crisis es muy intensa por comprender a jornaleros, pequeños y medianos propietarios; el conflicto quedaría aún por resolver, pero como complementarias de estas grandes obras de carácter nacional existen otras, no se deben dejar para luego y proceder inmediatamente a su construcción.

El pantano del Tranco, la línea de Albacete a Baeza y la carretera de primer orden desde Valdepeñas a Santiago de la Espada son obras de gran interés nacional, de positivo rendimiento, contribuyendo una vez terminadas en grado superlativo a resolver el hondo problema nacional de la carestía de la vida. Fomentan la producción y abaratan los transportes por reducir los recorridos en unos casos y en otros por poner cerca de los puntos de consumo productos que hoy se pudren por no compensar los precios los gastos de transportarlos a lomo.

La crisis comprende a diecisiete municipios, integrados por centenares de aldeas y cortijadas que no cuentan con más defensa que la que les rinde la recolección de aceituna, y como ahora do la tienen no les queda más recurso que morir de hambre o emigrar a tierras extranjeras, siempre que el Gobierno no salga pronto en auxilio de ellos.

 El Sr. Estrada en su reciente viaje  por Andalucía pudo contemplar bien la crisis que reina en toda la región, reconociendo que en algunos puntos es mucho más grave que en otros, siendo precisamente en éstos donde debe fijar mejor su atención  el Gobierno para que no muera nadie de hambre por falta de trabajo cuando hay obras de gran provecho nacional que esperan legiones de obreros para enriquecer la economía española con sus grandes aportaciones de riqueza.

Carretera de primer orden de Valdepeñas a Santiago de la Espada, pantano del Tranco. vía de Albacete a Baeza, la carretera de segundo orden de la Puebla del Príncipe a Puente de Génave y la de Castellar de Santiago a Santisteban con la de Ventaquemada  a Montizón asegurarían trabajo a millares de jornaleros hasta la  próxima cosecha.

La carretera de Valdepeñas a Santiago de la Espada es la que resolvería la mayor parte y mejor del problema, por pasar por el centro donde están los focos más intensos de la crisis  trabajo, sobre todo los trozos comprendidos desde Entreventas por Prados de Armijo a Cañada Catena y desde Cortijos Nuevos a Santiago de la Espada, pues además de ser la crisis de trabajo  más aguda y extensa no existe ninguna clase de camino por donde puedan vadear lso ríos Guadalmena, Guadalimar, Hornos y Segura, sin contar  arroyos de gran importancia, como el Ojanco.

Debido a las circunstancias de encontrarse muy diseminada la población en este distrito de Montizón-Orcera, hace que todos los días no puedan llegar los lamentos de estos campesinos hasta el Gobierno, pues viviendo como viven aislados de todo  el mundo, sin  comunicaciones y sin escuelas, el 80 por100 sumido en las tenebrosidades de la ignorancia y sin peatón cartero que les pueda llevar  cartas y periódicos, hace que nadie se acuerde de ellos, ni que nadie  se tome el trabajo de pedir por ellos. No  serán los caciques los que pidan trabajo, escuelas y caminos para ellos, pues entre más famélicos, más  ignorantes y más aislados es más fácil suplantar su voluntad para cotizarlo luego  a alto precio.

 La crisis de trabajo, donde podría haberlo en abundancia, encierra un  serio peligro económico social: o la gente emigra a las grandes poblaciones, complicando la vída de las mismas, o se mueren de  hambre en sus hogares; desde  el punto de vista que se mire siempre resulta grave y tenebroso.

No nos cansaremos da escribir en defensa del pan y la vida de estos abnegados campesinos mientras contemos con la benevolencia hospitalaria de EL LIBERAL, ni descansaremos hasta ver trabajando a los obreros en la carretera de Valdepeñas por Prados de Armijo a Santiago de la Espada.

 Obras de interés general cuentan siempre con nuestra simpatía; pero  jamás aquellas de interés caciquil ni electoral, que suelen proyectarse para no hacerse nunca y si se hacen es en beneficio particular, a costa de los intereses sagrados de la nación. Sin confundir nunca la dirección Norte a Sur con la Este a Oeste, como les sucede a ciertos técnicos, para favorecer intereses caciquiles y oligárquicos, continuaremos a despecho de los caciques por el camino recto de la justicia, la razón y la verdad.

Señor presidente del Consejo de ministros, señor ministro de Fomento; el problema planteado por la nulidad de cosecha en los hogares del distrito Montizón-Orcera es suma mente grave; la falta de ocupación en la casi totalidad de la población, la falta de trabajo, acompañada por su inseparable compañera el hambre, hace la vida lúgubre, penosa y triste, no teniendo nadie poder para conjurar sus nefastas consecuencias más que V. E., por tener en sus manos los contundentes y eficaces remedios. El hambre y sus estragos se pueden combatir con el trabajo, y si no lo hay, puede haberlo. Tan pronto como lo ordene V. E. habrá trabajo para todos. En nombre de millares de campesinos parados, en nombre de sus hijos sin pan, suplico a V. E. se digne ordenar la pronta construcción de una carretera de primer orden de Valdepeñas por Cabeza de Buey, Dos Hermanas, Gualen, Entreventas, Arroyo del Ojanco, Prados de Armijo, Cañada Catena, Cortijos Nuevos. Hornos a Santiago de la Espada, principiando las obras por aquellos trozos donde además de ser más necesario sea la crisis más intensa.

La mayor y mejor obra que puede hacer un Gobierno es combatir con eficacia la incultura nacional de los campos y las almas, construyendo buenos caminos y mejores escuelas para que no quede ni un palmo de terreno sin su cultivo adecuado ni una inteligencia sin recibir la educación que sus condiciones de ser humano reclaman y merecen.

J. PEREZ CHICHARRO.

 Prados de Armijo, enero 1931.


REGIÓN ORETANA 

DE SANTIAGO DE LA ESPADA A VALDEPEÑAS

HAMBRE Y CRISIS DE TRABAJO

El Liberal de 30 del 12 de 1930

Otro artículo de esta asociación oretana firmado por el mismo personaje asiduo defensor del territorio oretano y el progreso de estas tierras que hasta un siglo antes de esta época pertenecía a la misma provincia, La Mancha. pero volvamos al periódico El Liberal de 30 de diciembre de 193o.

A medida que nos adentramos en el invierno se hace más patente la horrible crisis de trabajo que se padece los pueblos de la serranía del Segura.  Con las nieves y las fuertes heladas de estos días se acrecienta el malestar en todos los hogares, donde por faltar todo, faltan hasta los elementos más necesarios para la vida.

 El frío y el hambre son hoy compañeros inseparables en todas las cortijadas y aldeas que radican en el partido judicial de Orcera, en plena sierra de Segura. Los inviernos son de por si malos en todos los pueblos próximos al Yelmo; pero los naturales del país, hechos a sufrir toda clase de inclemencias y adversidades, saben burlar los rigores del invierno por medio da la emigración en hueca de trabajo a sitios de clima más benigno; pero este año, que el invierno se presenta más crudo, 'o pueden emigrar con esperanzas de trabajo, porque en Andalucía la cosecha de aceituna es nula, y por tanto, no hay, trabajo ni para los naturales de la Bética ni para los braceros procedentes de sierra Segura, que en realidad son los primeros que pagan las consecuencias de la falta del codiciado fruto.

La situación de los vecinos de los pueblos serranos no puede ser más angustiosa; no tienen ni trabajo ni medios de vida en su país, y donde podían ir en busca de ellos no lo hay. Esta crisis de los pueblos serranos es nacho más fatídica que la de los campos andaluces, porque aquí no hay ni el socorrido remedio, tan popularizado en Andalucía, de repartir los obreros entre el elemento capitalista, porque no le hay.

Ante la difícil situación de loa pueblos, ante el hambre que invade los hogares, se imponen heroicos remedios por parte del Gobierno, que es el único que en la situación actual dispone de medios para, conjurar la crisis de trabajo y mitigar el hombre en los hogares campesinos.

La sierra de Segura, que es muy rica en maderas y yacimientos mineros, se encuentra muy mal de comunicaciones y de escuelas; una acción conjunta de los ministros de Fomento e Instrucción pública podría resolver el triple conflicto: la crisis de trabajo,  falta de vias de comunicación y la falta de escuelas; es decir, construyendo escuelas y caminos se alejaría el fantasma del hambre.

 Crisis de trabajo existe desde Valdepeñas a Santiago de la Espada, siendo más aguda, por las razones antedichas a medida que se avanza de Valdepeñas a Santiago de la Espada; el hambre es más aguda allí donde hay peores medios de comunicación.

 Por ser la crisis de trabajo muy intensa y aguda no se pueda remediar con la construcción de obras ligeras, caminos vecinales y carreterillas de tercer orden, sino con grandes obras públicas que sean de positivos resultados para la economía nacional, tales como la carretera de Valdepeñas a Santiago de la Espada. No sabemos si existe algún estudio serio sobre esta carretera; pero en las actuales circunstancias merecía la pena destacar una brigada de técnicos para hacer su estudio rápidamente y con las debidas garantías.

Una carretera de las llamadas de primer orden, que partiendo de Valdepeñas pase por Cabeza del Buey. Dos Hermanas, Gualen, Entreventas, Arroyo del Ojanco, Prados de Armijo, Cañada Catena, Cortijos Nuevos, Hornos de Santiago de la Espada, daría trabajo a millares de obreros, que no tendrán donde emplear sus actividades hasta la próxima siega, siempre que faya buena cosecha en Andalucía o en el resto de los campos oretanos. Al construir una carretera por los puntos descritos, se haría una gran obra nacional, puesto que se resuelven problemas difíciles y de gran interés social.

 Una carretera que vaya desde Valdepeñas a Santiago de la Espada, que es la ruta más fácil, económica y corta entre Castilla y Murcia, resulta de gran interés económico, puesto que da vida a muchos pueblos de sierra Segura y Sierra Morena, parajes ricos en maderas y yacimientos mineros, hoy inexplotados por falta de medios de comunicación; de gran interés turístico, por las inmensas bellezas encerradas en ambas cordilleras; de gran interés social, puesto que contribuiría a la repoblación de Sierra Morena en su parte más fértil y pintoresca.

Cereales, frutas, vinos, aceites, maderas, minerales de cobre, oro, plomo plata, etc., daría un crecido rendimiento a estas obras, emprendidas por sentimiento humanitario ante la crisis actual y de una gran trascendencia nacional con el tiempo. Buscando una ruta corta entre Cartagena, Murcia y los campos de Calatrava, no se encontrará otra ni más corta, ni más económica ni que encierre mayor interés social y humanitario. Y sobre todo, de un gran sentido estratégico.

 Después de haber visitado los puntos por donde ha de pasar esta carretera, convencidos do la situación angustiosa por que atraviesan sus moradores, puesto que se trata de una obra que por interés nacional hace años debía estar terminada, hoy se hacen más patente su necesidad y su importancia, debido a la gran crisis de trabajo. Una circunstancia que no quiero dejar sin consignar es que debida a la construcción del pantano del Tranco, son muchos los moradores del valle de Hornos que tendrán que emigrar, personal que debía utilizarse para repoblar aquellos parajes, más fértiles y fecundos de Sierra Morena, los sitios regados por Guadalen y Barranco Hondo.

Convencido de la razón que les asiste para pedir ayuda de los poderes públicos, me atrevo, a llamar la atención al Gobierno, especialmente de los ministros de Fomento e Instrucción pública, para que acudan en su auxilio; es un acto de justicia, de humanidad y de gran sentido moral. Construida la carretera de Valdepeñas a Santiago de la Espada, de ella podrían salir no pocas carreteras secundarias y caminos vecinales que dotaran de fáciles comunicaciones a todos los valles de Sierra Morena y sierra de Segura.

Combatir el hambre en sus orígenes y el analfabetismo en sus guaridas es la obra de mayor trascendencia política y social que se puede hacer en estos tiempos. No se me ocultan los grandes obstáculos que habrá que vencer para hacer una obra da la importancia estratégica y nacional que en si encierra una carretera de primer orden de Valdepeñas a Santiago de la Espada.

Por no atravesar grandes núcleos de población, aunque algunas aldeas están llamadas a ser en breve plazo importantes ciudades, entre otras. Arroyo del Ojanco, Entreventas y Villagualen, por mostrarse enclavadas en sitio muy fértil, de gran rendimiento aceitero y próximas a yacimientos de oro y cobre, que prometen grandes rendimientos: por tener gran importancia para el caciquismo que las aldeas continúen aisladas y sumidas en el más abyecto analfabetismo; por tener que atravesar importantes cotos de oligarcas influyentes, los obstáculos serán innumerables: pero como la razón se impone y el hambre no tiene espera, el Gobierno tendrá que vencerlos todos y ordenar la rápida construcción. si no de toda la carretera, por lo menos en los trozos comprendidos entre Santiago de la Espada, Hornos a Cortijos Nuevos, y los otros comprendidos entre Cañada Catena, Prados de Armijo a Arroyo del Ojanco, y los menos importantes de Arroyo, Entreventas a Villagualen; destacamos estos trozos por ser donde el hambre principia a hacer estragos. Dando por terminada nuestra misión de informadores al decir los sitios donde el hombre es muy intensa y los remedios para extirparla, rogamos al Gobierno vea la marera de hacer un acto de justicia y humanidad con estos pueblos hambrientos.

J. PEREZ-CHICHARRRO Valdepeñas, diciembre 1930.


REGIÓN ORETANA 

DE SANTIAGO DE LA ESPADA A VALDEPEÑAS

PAISAJES Y BELLEZAS INACCESIBLES 

Seguimos con los artículos de la liga oretana y el periódico El Liberal de 9 de enero de 1931

            Cansado de marchar todos los días por el sitio más monótono de los alrededores do Valdepeñas, aunque sea el más concurrido por la fuerza de la costumbre de todos los habitantes de la ciudad emporio de Oretana, dirijo mis pasos a la parte opuesta, donde el horizonte cambia radicalmente de aspecto, pareciendo que se encuentra uno en otro pueblo y en otros campos de los que habitualmente tiene recorridos. En vez de buscar el paseo de la estación para ir a la vía recreando la vista en los pinos del parque o dejar que se pierda en el infinito horizonte de los llanos, cambio de ruta para salir del pueblo por b calle de San Juan, marchando hasta las cumbres de San Blas; desde las alturas se distingue bien el ángulo formado por las carreteras que conducen bien a Cózar o a Torrenuera; ya en las cumbres, siguiendo la dirección de la bisectriz del ángulo descrito por ambas, dejo vagar la imaginación para hacer mentalmente un recorrido desde Valdepeñas a Santiago de la Espada, aflorando recuerdos de viajes hechos por estos sitios. Saltando la cuerda formada por les cerros de San Blas, el terruño está formado por cerros y valles, aquellos de elevación cada vez mayor y los valles más angostos.

Huertos de sabrosos frutos en las hondonadas y las faldas da los montes, cubiertos de viñedos y olivares, ofrecen bello panorama a nuestra vista, así en este saltar de montes y valles hasta el cruce del río Jabalón, donde los montes son ya verdaderas sierras, diciéndonos el panorama que se extiende ante nuestra vista que ya estamos en Sierra Morena, próximos a los sitios recorridos por Don Quijote, a la vista de Cabeza de Buey, que parece lo tenemos muy cerca, nos animamos en la marcha para seguir brincando por montes y valles, internándonos en lo abrupto de Sierra Morena, donde la naturaleza derramó bellezas incalculables: bosques de jaras, encinas y robles, peñones de altura incalculable, cortados por la Naturaleza, que parecen obra maestra del hombre; torrentes de bajadas impetuosas y ríos que se despeñan en vertiginosa corriente; fuentes y arroyos de cristalinas aguas, rodeados de verdes praderas, y peñones, desde cuyas alturas se desprenden frondosos árboles.

 No es nuestro propósito hacer una descripción de estos paisajes, ante cuya vista se sienten emociones infinitas, sino hacer un viaje rápido por estas bellezas inaccesibles para seguir caminando por la ruta de los vendimiadores, pasando por la sierra de Segura, cubierta de frondosos olivares y macizos bosques de pinos, hasta llegar a Santiago de la Espada

 Es un gran itinerario para los turistas; pero que no pueden hacerlo por hoy sino en aeroplano o en «burroplano», que para el caso es lo mismo; disfrutar en pocas horas del panorama múltiple que ofrece esta ruta, sobre todo en verano o primavera, donde se presenta ante nuestra vista desde los campos cubiertos de dorados trigales, verdes viñedos, olivas, bosques de jarales. encinas y pinos, hasta las cumbres de las sierras terminadas por desnudos peñones, donde suelen vegetar corpulentos árboles entre sus grietas.

Nada costoso relacionado con los múltiples beneficios que reportaría, sería una carretera que uniese Valdepeñas con Santiago de la Espada, pasando por estos parajes, aunque no tuviera otras ventajas ni viniera a cubrir imprescindibles necesidades del tráfico; debía hacerse solamente teniendo en cuenta que pasaría por muchos de los puntos de la ruta seguida por Don Quijote en su visita a Sierra Morena.

 Otra de las razones que impelen para su rápida construcción es la necesidad ineludible de seguir la obra de Carlos III en sus intentos de repoblar toda Sierra Morena: obra que no se puede llevar a feliz término sin antes dotar estos sitios de buenas comunicaciones pues nada práctico se haría con dar tierras a los campesinos si no se le dan medios para vender en buenas condiciones los frutos de su trabajo. Pues después de muchos trabajos y sacrificios caerían en la misma situación que estos los moradores de casi todos los pueblos de los campos de Segura, que después de haber hecho muchos trabajos para transformar terrenos baldíos en huertas y olivares, tienen que malvender sus frutos por falta de vías de comunicación, porque lo hemos oído de técnicos de solvencia reconocida, decimos que existen en esta ruta importantes yacimientos mineros, que si no ya en activa explotación, es por carestía de los transportes. Mucho son las razones de lógica incontrovertible que se pueden aducir para llevar al convencimiento de los más refractarios a este proyecto de carretera la necesidad y urgencia su construcción.

Interés turístico, interés económico, interés social, razones de peso sobrado cada una de por si para lograr el propósito, máxime que todas juntas, unidas al hambre y a la crisis de trabajo que se padecen por donde ha de pasar, dan la razón al proyecto. Pueblos incomunicados, sin más entradas ni salidas que las que les prestan veredillas, lo más del tiempo, intransitables. Una carretera de Valdepeñas por Cabeza de Buey, Dos Hermanas, Gualen, Entreventas, Arroyo del Ojanco, Prados de Armijo, Cañada Catena, Cortijos Nuevos, Hornos a Santiago de la Espada, resolvería el problema, que por su magnitud no es local, ni provincial, ni regional, sino un problema de envergadura nacional.

 Nada tiene que ver este proyecto, ni nada tiene de común,  en ningún punto se confunde con los proyectos de carreteras de Castellar de Santiago a Santisteban del Puerto, ni con la de Puebla del Príncipe y Puente Génave, viniendo a completarse los tres trazados, siendo aquella la bisectriz del ángulo formado por estas y la única que tiene un punto fácil para unir los campos calatravos con Levante, como lo demuestra la Aviación al seguir esta ruta para ir a Cartagena desde Madrid.

El problema único, fundamental, de más honda trascendencia de España, es el problema de escuelas y caminos del que derivan todos lo demás, y sin que estén estos bines planteados y resueltos no se podrá resolver los demás. Un problema bien planteado para resolver el de comunicaciones y con él el de la carestía de los transportes sería una buena red de carreteras que formase un circuito, partiendo de Madrid a las capitales de provincia, uniera a éstas entre sí por medio de carreteras de primer orden. Las capitales provinciales con las cabezas de partido judicial por medio de carreteras de segundo orden y éstas entre sí. Y las cabezas de partido con todos sus Municipios, y éstos entre sí por medio de carreteras de tercer orden. Y los Ayuntamientos con sus aldeas por medio de caminos vecinales. Así no quedaría ningún rincón de España incomunicado, ni se daría el triste y vergonzoso caso de dejar aldeas aisladas para dotar de buenos caminos, fincas de caciques influyentes.

Prados de Armijo y Santiago de la Espada que hoy se encuentran en na aislamiento lamentable, dejarían de serlo por ser paso obligado da una carretera de primer orden que una Valdepeñas con Almería y con Murcia y Cartagena.

La crisis de trabajo perdura y perdurará todo el año si no empiezan pronto las obras. Los pueblos, famélicos y extenuados por el hambre, esperan ser atendidos en sus súplicas de pan y trabajo a los poderes públicos. Tienen fe en las razones que les asisten y esperanzas de ser atendidos por quien tiene el deber de  dejar morir de hambre a quien pida trabajo y pan para sus hijos

 J. PEREZ CHICHARRO. Enero de 1931

 LA REGIÓN ORETANA

EL FERROCARRIL DE ALBACETE A BAEZA

PARO Y CRISIS OBRERA.

   


 Otro artículo publicado por El Liberal del 28 de agosto de 1930, desde Valdepeñas y firmado José Pérez-Chicharro, sobre las problemáticas de nuestra comarca. Esta vez sobre el paro y los beneficios que nos traería el famoso ferrocarril de Baeza a Utiel, la Vía más larga del mundo. Cuanta razón tenían estos artículos, ojala hubiese habido en nuestra tierra gente como el que suscribe este artículo.
Desde que en buena hora sea dicho que cayó la dictadura se viene amenazando con paralizar las obras del ferrocarril de Albacete a Baeza; las amenazas ya parecen ser un hecho. Las noticias que tenemos de los pueblos oretanos por donde atraviesa nos confirman el atentado. Sin meternos a juzgar las obras técnicamente, puesto que no reunimos ni datos ni condiciones para ello, vamos a examinar el problema que se plantea con este paro desde el punto social. Las obras podrán estar bien o mal administradas; el presupuesto de gastos será más o menos elevado; en esto no entramos ni nada de ello discutimos; para eso existen técnicos al servició del Estado que pueden estudiar las obras, y el Gobierno, con bu dictamen, exigir las responsabilidades que de su estudio se desprendan. Lo que no se puede hacer, sin gran quebranto para la economía nacional y la de los particulares, es eternizar las obras.
 Este ferrocarril es de gran importancia; concurren en él circunstancias que aconsejan se imprima gran actividad a las obras en vez de paralizarla.» por tiempo indefinido. Su importancia emocional, siendo mayores las ventajas que con él obtiene la nación que en que puedan tener los pueblos por donde pasa, que no son pocos. Es un ferrocarril esencialmente estratégico, puesto que pone en comunicación rápida a Levante con Andalucía; es económico, puesto que en un recorrido de 400 kilómetros se aventajan cerca de 200: esto desde el punto de vista nacional, que tomándolo desde el punto de vista local y regional, viene a dar vida a muchos pueblos, hoy casi incomunicados. Lo censurable no es que lo haya hecho la dictadura; lo triste y censurable es que no lleve ya por lo menos veinticinco años en explotación. Solamente examinado como estratégico, debía haber sido hecho hace muchos años; pero sí además se tiene en cuenta la riqueza de los pueblos por donde pasa, será una razón más para que no se suspendan ni demoren sus obras. La loma de Úbeda, sierras Segura, Morena y de Alcaraz son ricas en aceites, cereales y vinos, aunque se encuentran muy castigadas por la filoxera: maderas en abundancia y una riqueza en minería, que  por sí sola daría vida al ferrocarril al no existieran otras riquezas naturales.
Con la paralización de las obras son muchos los obreros que quedarán sin trabajo y sin pan sus familias, porque el paro no comprenderá sólo a los empleados en las obras de la vía, sino que con la esperanza del tren son muchas las obras emprendidas, nuevas industrias,  nuevos negocios planteados para el día en el que el tren esté en marcha. El problema que se plantea es grave, gravísimo, por las consecuencias que de él se desprenden, viniendo a complicarlo el bajo precio que han tenido los aceites y la mala cosecha que hay en puerta. La crisis obrera será mucho más intensa por esta multiplicidad de circunstancias que vienen a agravarla. Si no resulta patriótico suspender las obras por las graves consecuencias sociales que del hecho se desprenden, mucho menos si económicamente se examinan sus resultados. En estas obras se han gastado ya millones, capital que devenga un interés sin producir nada y sin garantizar la deuda, puesto que obras emprendidas y no terminadas nada producen ni nada garantizan. Si socialmente el paro resulta antieconómico financieramente resulta desastroso. Creemos que el ministro de Fomento, que el Gobierno todo, ante la magnitud del problema arbitrará recursos, no consintiendo un paro que tan negras perspectivas presenta, sobre todo si se tiene en cuenta que este trozo de ferrocarril de Albacete a Baeza es una línea de positivos rendimientos, dando lo suficiente una vez en explotación para cubrir los gastos de la misma, dejando un buen remanente para cubrir intereses y amortizar la deuda.
Por experiencia puedo afirmar que no son sólo ricos los pueblos que cuentan con mayores riquezas naturales, sino que también lo son, y esto me lo confirma este pueblo donde existe la pequeña propiedad, donde no hay grandes capitales, pero que tampoco existen pobres, porque todos tienen su pequeña propiedad. También he visto y observado que donde llega el tren, pasa la carretera, el latifundio es imposible o tiene una vida efímera. El gran terrateniente sabe esto bien y se opone todo lo que pueda a la construcción de carreteras y sobre todo del ferrocarril, porque no hay fuerzas que puedan contrarrestar el empuje del vapor de la locomotora o la energía de los motores.
Una carretera una vía férrea  hacen muchas más obras socializadoras que las prédicas marxista y que las leyes sociales, no habiendo señorío y latifundio que resistan las acometidas de las máquinas de vapor.
 El tren engendra progreso desarrolla bienestar por donde pasa; y hay riqueza la crea, y si ya la acrecienta, que es lo que vendría realizar este ferrocarril de Albacete a Baeza.  Es mucha la riqueza que guarda la zona por donde pasa puesto que si atraviesa campos, señorío y latifundio, también recorre términos como el de Beas de Segura, donde _ domina la mediana y pequeña propiedad, formada por pequeños predios de regadío y productivos olivares.
Este ferrocarril, que debe ser activado en su construcción, necesita de un campamento para que sus ingresos sean mayores y su influencia civilizadora más aprovechable, da una buena red de carreteras que afluyan desde la montaña a sus estaciones. La de Villamanrique a Puente de Génave, la de Castellar de Santiago al  Arroyo del Ojanco, la de Santiago de la Espada a Puente  de Génave, y la de Cañada Catena, Prados de Armijo a Arroyo, deben estar terminadas antes que circulen loa trenes por ser arterias de grandes aportaciones a sus estaciones de aceites, maderas y productos mineros. Hoy estos últimos, inexplorados por falta de buenas vías de comunicación y medios económicos de arrastre. Los pueblos interesados en la continuación de los trabajos, no sólo por los beneficios que tendrán una vez terminados, sino por el pavoroso problema que les plantea, llaman la atención al Gobierno para que arbitre recursos, para que sea pronto su hecho la terminación de esta obra redentora para Baeza, Úbeda, Villacarrillo, Villanueva del Arzobispo, Beas de Segura y otro centenar do pueblos hoy sin comunicaciones y sin vías fáciles de progreso.
 Pueblos todos asentados sobre la pequeña y mediana propiedad, que son el más firme baluarte en todos tiempos de orden y de libertad. Pueblos que piden en razón y justicia que deben ser atendidos por su acendrado amor al trabajo
            J.P. Chicharro.- Valdepeñas y agosto de 1930

                                    LOS PUEBLOS INCOMUNICADOS 


En La Libertad  del 12 del 10 de 1930 se publica este artículo con el título  de Los pueblos incomunicados. lo adjunto en esta entrada porque está relacionado con el título anterior sobre el ferrocarril Baeza-Utiel y la que luego sería la carretera de Arroyo a a la carretera de Beas a Orcera. empezaba así:

            Nos ruegan la publicación  del siguiente escrito:

“Prados de Armijo 11.- Los vecinos de Prados de Armijo, aldea de Beas de Segura, que viven en un aislamiento increíble. Hace tiempo que se viene haciendo trabajos porque se construya una carretera que partiendo de Cañada Catena, pase por Prados de Armijo hasta la estación de Arroyo del Ojanco; tan lastimosa es la situación  en que se encuentran, que el gobernador de Jaén prometió ocuparse del asunto, y para ello recabó de la Diputación la construcción de esta carretera, y parece que, por maniobras caciquiles, no pasará  ni por Prados ni por ninguna de las cortijadas del valle del Ojanco, por  lo cual llamamos la atención del gobernador de Jaén y la Diputación provincial, para que no se consuma el despojo, dejando este pueblo en el aislamiento más terrible.

Otra carretera solicitada es la de Puente de Génave, Peñolite, Prados de Armijo a Beas de Segura; ambas deben hacerse, porque son precisas y porque servirán, por lo pronto, para conjurar la crisis obrera.

            Las carreteras deben hacerse para facilitar las comunicaciones entre pueblos; pero no para favorecer  los interese caciquiles.


                                  REGION ORETANA

CRUZADA CONTRA EL ANALFABETISMO ESCUELAS Y CAMINOS

Seguimos con la anterior entrada con la del día 25 del 1 de 1930 en el periódico El Liberal. el artículo está firmado por el mismo dirigente y animador de esta Liga de la Región Oretana, José Pérez-Chicharro y Maroto, gran defensor de la educación pública gratuita y de esta Oretania a la que pertenecemos por historia, aunque hoy en día nadie habla de ella y menos de esta liga fundada por este personaje. Se habla solamente de los tiempos prerromanos y de los pueblos que habitaban la Península. Dejemos hablar  y ver este escrito  de hace algo más de 90 años.

Desde hace unos cuantos años, no muchos, se nota cierto despertar en todos los pueblos de esta región. A medida que aumenta el bienestar se abren apetencias de cultura en todos los pueblos oretanos, sobre todo en los comprendidos en lo que podría formar la provincia vitivinícola y olivarera de Valdepeñas.

Sí consultamos las estadísticas, la impresión que se saca no puede ser más desoladora: ni escuelas ni caminos; pero si visitamos los pueblos y las aldeas, el ánimo se conforta; en todas partes encontramos anhelos de redención; en todas partes piden le mismo: escuelas y caminos, para terminar con el analfabetismo reinante, que los abate y aniquila.

En todos estos pueblos oretanos existe espíritu de cruzados contra la incultura prepotente; en todas partes se preparan para darle la batalla; pero como de ellos no depende solamente, la cruzada redentora avanza a paso de tortuga, al punto de que cada vez es mayor el número de analfabetos.

 Se crean escuelas; pero en tan corto número, que ni aun es suficiente para cubrir las necesidades del aumento de población. Las escuelas aumentan pausadamente, y la población rápidamente, y de ahí la causa de que nunca se cubra el déficit. Las causas del analfabetismo en estos pueblos oretanos, en estos lugares de la provincia vitivinícola y olivarera de Valdepeñas, no son otras que la falta de escuelas y caminos.

No hablemos de las villas y ciudades, pues no hay una sola en esta  dilatada comarca que tenga las que precisa su censo escolar. No hablemos tampoco de las aldeas, donde se encuentra un centenar sin escuelas, muchas sin caminos firmes,  otras que, aun contando con estación de ferrocarril o siendo cruzadas por carretera, no tienen escuela; sirvan de ejemplo Venta de Cárdenas, Pozo de la Serna y Montanchuelos, etc., etc.

 Un observador superficial que no tuviera en cuenta las muchas súplicas que suelen hacer los aldeanos para tener escuelas, puede que saque la impresión, nada halagadora, de que ésta es una raza atávica sin esperanzas de salvación. Pero tiene en cuenta su laboriosidad y capacidad para el trabajo; sí tiene en cuenta su tenacidad para convertir los eriales más grandes en frondosos viñedos u olivares, no podrá por menos de admirar a estos pueblos, confinados entre valles y montañas, pata pasar pronto a formar con ellos la cruzada contra el analfabetismo, que sólo por sus apetencias de cultura en todos los pueblos grandes y pequeños se está formando.

Que no existan todas las escuelas precisas en todos los pueblos de los partidos de Alcaraz, Orcera, Villacarrillo. Infantes, Manzanares, Calzada y Valdepeñas, no le echemos toda la culpa a los Ayuntamientos, aunque tengan alguna, y no poca, salvo raras excepciones; echemos la culpa a una burocracia absorbente, que con sus obstáculos y parsimonia es capaz de hacer abortar los más firmes propósitos. Muy complicada resulta la acción burocrática sobre la creación de escuelas para que pueda ser soportada con entusiasmo hasta el final por los ingenuos aldeanos; dos y tres años tardan en ser resueltos los expedientes sobre creación de escuelas, y como a esto hay que agregar el tiempo que se tarda para resolver el expediente sobre construcción de la casa-escuela ]y vivienda para los maestros, siempre resulta el cuento de no terminar, para acabar por seguir alojadas las escuelas en locales detestables y los maestros tener que vivir en cortijos indeseables y nada higiénicos.

La cruzada contra el estigma del analfabetismo está en marcha, y a ella se irán sumando todos los hombres amantes de un rápido resurgir de la patria. La incultura del pueblo oretano no es por causas distintas a la falta de escuelas, ni mucho menos porque sea una raza depauperada, sino por ser un pueblo aferrado al trabajo, que aún no sabe pedir lo que necesita y le corresponde en justicia.

 No se resuelve el tenebroso problema creando solamente escuelas en todas las aldeas; es preciso dotarlas de buenos locales, dar buena casa-habitación el maestro para que se encariñe con el pueblo y no decaigan su vocación y su entusiasmo; es preciso que todas las aldeas tengan escuela y camino transitable hasta el Ayuntamiento más próximo; es preciso que reciba diariamente su correspondencia por medio de su peatón cartero; es preciso que la aldea tenga fáciles comunicaciones con e1 mundo culto y civilizado; que se terminen carreteras cortadas por imposición de oligarcas y caciques; que se hagan las carreteras de Castellar de Santiago a Montizón, la de Villamanrique a Arroyo del Ojanco y otras muchas que no pasan do proyectos. Sin cumplir estas condiciones es absurdo pensar en la civilización de los campos, ni que se ha de sumar al progreso de la patria nunca la aldea, ni de pensar en cortar ni aminorar la emigración de los campesinos hacia la ciudad, que deja desiertos los campos y con ello estériles las principales fuentes de la riqueza nacional.

J. Pérez-Chicharro y Maroto Prados de Armijo y enero 1830.

            REGIÓN ORETANA          

  ESCUELA, PEATÓN Y FUENTE

 A PRADOS DE ARMIJO

En el periódico  El Liberal de diciembre de 1929 había un artículo sobre la Región Oretana con el título anterior que no tiene desperdicio y es mejor que cada lector saque la conclusión de él. Está firmado por José M. Pérez-Chicharro y Maroto desde Valdepeñas. este maestro de escuela fue uno de los promotores de La Liga de la Región Oretana. entre los ideales de esta liga estaba la defensa de la educación pública y gratuita. Por estos años era también secretario del partido Republicano Federal de Valdepeñas. En este artículo lo he recogido aquí por lo bien que habla de nuestra tierra y la defensa que  hace de ella. vamos al artículo.

 Región Oretana

Escuela, peatón y fuente

a Prados de Armijo

Haciéndose eco de las necesidades de la población rural, a la par que pensando extirpar el analfabetismo reinante entre los campesinos, el culto y activo alcalde de Beas de Segura, don Luis Piña, secundado por el Ayuntamiento que preside y por el celoso e ilustrado secretario, D. Eulogio López, está creando escuelas en los puntos más estratégicos del término municipal de Beas de Segura. Entre las escuelas últimamente creadas figura la mixta de Prados do Armijo, situada en un valle muy pintoresco y agradable, sitio sano, punto de convergencia de centenares de cortijos. Por el sitio en que está enclavada la escuela no se puede pedir más acierto, siendo el centro de una extensión do unos 30 kilómetros cuadrados, donde residen más de 2.000 almas. Lo hecho hasta el día no puede ser más laudatorio ni digno da alabanzas, porque todas las tributadas son pocas; pero la gran obra emprendida está en peligro por el aislamiento en que se encuentra Prados de Armijo, sin camino firme hasta Beas, ni peatón, ni fuente, todas cosas precisas y complementarias de la escuela, para que ésta rinda sabrosos frutos. De este aislamiento ya pe han empezado a dar cuenta los cortijeros, puesto que en dos años escasos en que funciona la escuela lleva cuatro maestros, pues no hay nadie que resista el aislamiento en que se ven precisados a vivir: peor que en el desierto, sin correspondencia, ni cartas, ni periódicos, puesto que no hay cartero que los lleve.

Esta escuela tan bien situada está obligada a ser más nominal que efectiva, mientras no se nombre peatón cartero que haga servicio diario de Beas a Prados de Armijo, mientras no se haga la carretera de cañada Catena, por Prados a Arroyo del Ojanco, y mientras no se instale una fuente, todas cosas fáciles de hacer y de poco coste. También urge la construcción de la casa-escuela, con vivienda para el maestro.

Todas son cosas urgentes y precisas; el personal de Prados, bonísimo; pero ellos no tienen la culpa de que no haya casa para vivir el maestro con su familia, y si no la tiene el problema se complica, porque no habiendo posada, no encuentra donde estar a pupilo. Los vecinos de Prados de Armijo, que se van dando cuenta clara de su situación y que no quieren que sus hijos sean analfabetos, están suscribiendo una petición que dice así:

A la excelentísima Diputación provincial de Jaén: Los que suscriben, vecinos, propietarios o arrendatarios en las aldeas anejas a Beas de Segura, llamadas Cañada Catena, Prados de Armijo y Arroyo del Ojanco, o en alguno de los cortijos y cortijadas existentes en el valle del Arroyo del Ojanco o en los vallejos que a él convergen, con el debido respeto, exponen:

Que después de haber pasado varias generaciones en lucha titánica con las inclemencias del terreno, sufriendo penalidades, pasando trabajos y sacrificios, han conseguido transformar estos montes, antes llenos de eriales improductivos para la economía nacional, en productivos olivares que son hoy el pan de muchos obreros, atraviesan ahora por la lastimosa situación de no poder dar salida a los afanes de sus trabajos ni recompensa a sus privaciones por falta de vías de comunicación. Los productos que se cosechan no pueden ser exportados a precios remuneradores por el aislamiento en que se encuentra todo el valle, y por otra parte, la vida se nos hace muy dificultosa, sumamente difícil, casi imposible, porque aquello que necesitamos de fuera llega tarde, en malas condiciones y sobrecargado en sus precios por «1 coste de transporte hecho a lomo por unas veredas intransitables. El problema que esta falta de caminos rodados nos plantea es duro y triste, mucho más pensando que sería de fácil solución hacer una carretera de tercer orden que siguiendo la dirección del valle del Ojanco, uniese estas aldeas y cortijadas con la estación de Arroyo del Ojanco. Esta carretera, que resolvería un gran problema económico rural, lo resolvería aún mayor pensando en la educación y cultura de loe campesinos, pues hoy, por la falta de caminos firmes, cuando llueve un poco los niños de los cortijo« no pueden, asistir a la escuela, por ponerse las veredas en estado intransitable.

Por todo lo expuesto, pensando en la vida y educación de nuestros hijos, nos atrevemos a suplicar de la Excelentísima Diputación provincial acuerde rápidamente la construcción de una carretera de seis metros de ancho, o sea de las llamadas de tercer orden, que partiendo de Cañada Catena, siga por el valle del Ojanco, pase por Prados de Armijo y termine en la estación de Arroyo del Ojanco.

Esta carretera debe ser construida por la Exema. Diputación provincial con la ayuda del Ayuntamiento de Beas de Segura y de los vecinos interesados en su construcción, les cuales aportarán su parte en forma de prestación personal. No debo demorarse esta construcción, por resolver un problema cultural del campo y de las inteligencias, pues por ella podrían asistir los niños de ambos sexos con facilidad a las escuelas nacionales existentes en Cañada Catena, Prados de Armijo, Las Chozas y Arroyo del Ojanco.

 Es justicia que pedimos con estos ruegos a la Exema. Diputación provincial, que tantas pruebas de amor por la cultura y prosperidad de la provincia tiene dadas, no dudando ser atendidos, esperando sea ella la que lleve la dirección, con su personal técnico y la iniciativa de esta obra redentora.

Dios guarde a V. E. muchos años.

 Prados de Armijo, 15 de diciembre de 1929."

El documento transcrito resulta pálido ante la realidad, por la mucha riqueza que encierran estos valles de Beas y el gran aislamiento en que se encuentran. Separados por sierras y valles, no hay carreteras en distancias mayores de nueve kilómetros.

Por considerar justa y atendible esta petición, unimos nuestra voz, por medio de EL LIBERAL, a la de los laboriosos vecinos de Prados de Armijo. Ya puestos a llamar la atención de los poderes públicos sobre el estado de incomunicación, también nos dirigimos al director general de Comunicaciones para que cree la plaza de peatón cartero de Prados de Armijo.

Pueblo sano, alegre, buenas aguas, buena gente; pero en un aislamiento terrible, hasta el punto de que el maestro no sabe nada de su familia ni del mundo en meses enteros, por no recibir cartas, ni periódicos, ni nada que suponga comunicación con el mundo exterior y civilizado. Poco supone para el erario nacional el nombramiento de un peatón que haga el servicio desde Beas de Segura a Prados de Armijo; pero si poco o nada supone para el presupuesto nacional, significa mucho para la lucha redentora contra el analfabetismo emprendida al crear la escuela.

 J. PEREZ-CHICHARRO Y MAROTO Valdepeñas, diciembre de 1929.